La Inteligencia Artificial ya necesita tanta infraestructura que la energía se convirtió en el nuevo desafío tecnológico

por | Oct 29, 2026 | Noticias

Blog 29-10-2026 - GOBO TECNOLOGIA COLOMBIA

Durante los últimos años, gran parte de la conversación sobre Inteligencia Artificial se ha concentrado en los modelos: quién desarrolla el sistema más avanzado, quién tiene mejores chips o qué empresa consigue entrenar el modelo más potente.

Pero existe una parte menos visible de esta revolución: la infraestructura física que hace posible que la IA funcione.

Los modelos necesitan centros de datos, servidores especializados, sistemas de refrigeración y enormes cantidades de electricidad. Y mientras el uso de IA continúa creciendo, la capacidad energética se está convirtiendo en uno de los factores que puede determinar qué tan rápido puede seguir expandiéndose esta tecnología.

La Agencia Internacional de Energía (IEA) estima que el consumo eléctrico de los centros de datos aumentó un 17 % en 2025, mientras que el de los centros enfocados en IA creció todavía más rápido. Además, proyecta que el consumo eléctrico total de los centros de datos podría aproximadamente duplicarse entre 2025 y 2030

1. La IA necesita mucho más que software

Cuando utilizamos una herramienta de Inteligencia Artificial, la interacción parece completamente digital.

Sin embargo, detrás de una consulta existen servidores físicos que deben procesar la información.

Los modelos de IA requieren grandes cantidades de capacidad de cómputo, especialmente cuando realizan tareas más complejas como generación de video, razonamiento avanzado o trabajo mediante agentes. Según la IEA, algunas de estas aplicaciones pueden consumir cientos o incluso miles de veces más energía por tarea que una consulta sencilla de texto.

2. Los centros de datos se están convirtiendo en grandes consumidores de electricidad

Los centros de datos son la infraestructura donde se entrenan y ejecutan muchos de estos modelos.

La expansión de la IA está impulsando nuevas instalaciones y ampliaciones de las existentes. La IEA proyecta que el consumo eléctrico de los centros de datos pase de aproximadamente 485 TWh en 2025 a 950 TWh en 2030, equivalente a cerca del 3 % del consumo eléctrico mundial en ese momento.

El desafío no consiste únicamente en producir más electricidad. También hay que llevarla hasta donde se encuentran los centros de datos.

3. Las redes eléctricas también están bajo presión

Construir un centro de datos no consiste simplemente en encontrar un terreno y levantar un edificio.

Estos proyectos necesitan conexiones eléctricas de gran capacidad, transformadores, sistemas de distribución y una red capaz de proporcionar energía de forma estable.

La IEA señala que el crecimiento de los centros de datos ya está generando cuellos de botella relacionados con conexiones a la red y equipos como transformadores y otros componentes eléctricos.

Esto puede hacer que la infraestructura energética se convierta en una limitación para nuevos proyectos de IA.

4. La densidad de los servidores también está aumentando

Los nuevos sistemas de IA no solamente necesitan más servidores. También están aumentando las necesidades de energía y refrigeración por unidad de espacio.

La IEA señala que entre 2020 y 2025 la densidad energética de los servidores de IA aumentó aproximadamente 11 veces, y proyecta otro incremento importante hacia 2027. Un rack avanzado podría llegar a tener una demanda máxima de energía comparable a la de decenas de hogares.

Esto obliga a los operadores de centros de datos a replantear infraestructura eléctrica, refrigeración y distribución física.

 

5. La energía también está entrando en la estrategia de las empresas tecnológicas  

El problema energético está llevando a las compañías tecnológicas a buscar diferentes fuentes y acuerdos para garantizar el suministro que necesitan.

La IEA señala que el sector tecnológico representó alrededor del 40 % de los acuerdos corporativos de compra de energía renovable firmados en 2025. También identifica un creciente interés de la industria tecnológica en tecnologías como la energía nuclear y la geotérmica avanzada.

La energía, por tanto, está dejando de ser únicamente un asunto operativo y comienza a formar parte de la estrategia de crecimiento de las empresas de IA.

6. El crecimiento de la IA también está generando debates sobre recursos

La electricidad no es el único recurso involucrado.

Los centros de datos también necesitan sistemas de refrigeración y, dependiendo de su diseño, pueden utilizar cantidades importantes de agua. Esto está generando debates sobre dónde construir nuevas instalaciones y qué impacto pueden tener sobre las comunidades y los recursos locales.

La discusión empieza a ser más amplia: ¿dónde tiene sentido construir la infraestructura necesaria para desarrollar IA y qué recursos necesita ese crecimiento?

La Unión Europea, por ejemplo, propuso recientemente nuevas reglas para que determinados centros de datos informen sobre su eficiencia energética y uso de agua

7. La próxima competencia tecnológica también será por la infraestructura

Durante mucho tiempo, la competencia en IA estuvo centrada principalmente en modelos, talento y chips.

Ahora aparece otro elemento fundamental: la capacidad física para ejecutarlos.

La disponibilidad de electricidad, conexiones a la red, centros de datos, sistemas de refrigeración y componentes especializados puede influir en la velocidad con la que las empresas pueden ampliar sus servicios de IA.

Esto ayuda a explicar por qué la Inteligencia Artificial ya no es únicamente una carrera de software. También se está convirtiendo en una carrera de infraestructura.

Conclusión 

La Inteligencia Artificial parece una revolución completamente digital, pero su crecimiento depende de una infraestructura muy física.

Cada nuevo modelo, agente o servicio de IA necesita centros de datos, chips, refrigeración y electricidad para funcionar. Y mientras aumenta el uso de estas tecnologías, también aumenta la presión sobre los sistemas que deben sostenerlas.

La IEA proyecta que el consumo eléctrico de los centros de datos se duplicará aproximadamente para 2030, mientras que el consumo de aquellos enfocados en IA podría triplicarse durante el mismo período.

Por eso, la siguiente etapa de la revolución de la IA no dependerá únicamente de quién cree el modelo más avanzado. También dependerá de quién consiga construir y sostener la infraestructura necesaria para hacerlo funcionar.

¿Está tu empresa preparada para entender y aprovechar los cambios tecnológicos que vienen?